Frecuencia cardiaca máxima durante prueba de esfuerzo en mujeres

El cálculo de la frecuencia cardiaca máxima durante la prueba de esfuerzo (estrés por ejercicio) se ha calculado para mujeres con datos derivados de pruebas en hombres. Un estudio reciente demuestra que la frecuencia cardiaca máxima así calculada excede la realidad en las mujeres cuya frecuencia cardiaca pico es menor.

Respuesta cardiaca

Contexto

La respuesta normal de la frecuencia cardiaca a la prueba de ejercicio o de esfuerzo en las mujeres no ha sido definida con claridad porque la mayoría de los estudios fueron realizados en hombres.

Las determinaciones de una respuesta atenuada de la frecuencia cardiaca o incompetencia inotrópica y la frecuencia cardiaca anticipada de acuerdo con la edad no se han validado en mujeres asintomáticas.

Por esas razones investigadores liderados por la doctora Martha Gulati de la Universidad de Nortwestern de Chicago evaluaron en una cohorte de mujeres la respuesta pico de la frecuencia cardiaca.

Estudios de la respuesta de la frecuencia cardiaca al estrés de ejercicio en mujeres asintomáticas

Los autores revisaron los datos de 5437 mujeres participantes en el proyecto St. James Women Take Heart Project iniciado en 1992. La edad promedio era 52 años al inicio de la investigación (edad mínima 35 años) y no presentaban enfermedad cardiovascular.

Las participantes fueron sometidas a prueba de esfuerzo y a otras evaluaciones para determinar el riesgo cardiovascular. El seguimiento promedio fue de poco menos de 16 años y el parámetro final fue la muerte por cualquier causa.


La fórmula actual para calcular la frecuencia cardiaca pico durante la prueba de esfuerzo es 220 menos la edad del individuo. Los investigadores encontraron que en mujeres la fórmula correcta es 206 menos 88% de la edad de la paciente.

Los investigadores demostraron una fuerte relación linear entre la edad y la frecuencia cardiaca máxima durante la prueba de estrés medida por la fórmula 206-0.88 de la edad. La frecuencia cardiaca pico promedio fue inversamente proporcional a la edad.

Una cuarta parte de las participantes alcanzaron una frecuencia pico más alta que la anticipada por el modelo estándar, en tanto que 7% no alcanzaron 85% de la frecuencia anticipada. Este último grupo no tuvo un riesgo más alto de muerte.

Sin embargo, las mujeres con frecuencia cardiaca pico una desviación estándar por debajo del promedio para su edad tuvieron mayor probabilidad de morir (razón de riesgo ajustada 1.84).

Una frecuencia cardiaca más rápida se asoció a un riesgo menor de muerte (3% por cada pulsación por minuto) (razón de riesgo 0.97, P<0.001).

Por cada pulsación por minuto hubo un incremento en la reserva cardiaca (frecuencia cardiaca pico menos frecuencia al reposo) de 2% de reducción en el riesgo de muerte (P<0.001).

En la opinión de los autores los hallazgos del estudio son importantes dado que la frecuencia cardiaca pico es empleada para determinar si la prueba de esfuerzo es adecuada y para prescribir la intensidad de rehabilitación cardiaca y para prevención primaria, así como para determinar la capacidad máxima de ejercicio.

La frecuencia cardiaca pico bajo estrés o esfuerzo es específica para el género y por ende es factible que hasta ahora la prueba de esfuerzo tradicional haya sido menos precisa en las mujeres. Esos parámetros deben incorporarse en la práctica clínica.

Comentario

Muchas mujeres encontrarán alivio en no verse forzadas a lograr durante el ejercicio una frecuencia cardiaca irreal para ellas (estimada como real para hombres) e impulsadas por entrenadores o por su misma fidelidad u obsesión a las normas tradicionales.
De manera típica la meta es lograr 65% a 85% de la frecuencia cardiaca máxima estimada, dependiendo que la persona trate de aumentar la capacidad aeróbica o la resistencia.

Una mujer de 40 años con la “fórmula tradicional” debería alcanzar una frecuencia máxima promedio de 180 pulsaciones o de 153 si se estima sobre la base de 85%. Con la “nueva fórmula” esos valores serían 171 y 145 (u 8 pulsaciones menos).

Si la mujer logra las cifras más altas magnífico pero con los nuevos datos no tiene que esforzarse hasta el agotamiento para lograrlas.

Dicho lo anterior hay que recordar que muchos creen que el uso de las fórmulas de frecuencia cardiaca e incluso con la variable de la edad es una tontería y que lo importante es la aptitud del individuo y la capacidad de ejercitarse. Eso en cuanto a la actividad deportiva pero los clínicos necesitan parámetros objetivos con fines pronósticos.

El estudio confirma una vez el error de extrapolar estudios hechos en hombres y aplicarlos a la mujer. Todos sabemos que somos diferentes.

Referencia:

Palabras clave:

Cardiología; Salud Femenina; Medicina del Deporte; Prueba de Esfuerzo

© EMSA-ILADIBA, Septiembre, 2010
(EB)